Año: 2009.
País: EE.UU.
Dirección: Martin Scorsese.
Guión: Laeta Kalogridis.
Argumento: Dennis Lehane (novela).
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Max Von Sydow, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, Patricia Clarkson. Montaje: Thelma Schoonmaker.
Fotografía: Robert Richardson. Género: Thriller. Duración: 148 min.
Público recomendado: Mayores de 16 años.
Contenidos: V-2.
1954. Desde un ferry, dos agentes Marshall,
Teddy y Chuck, se aproximan a una de las islas cercanas a Boston, destinada a acoger a presos con trastornos mentales. El propósito de la visita es investigar la desaparición de una
reclusa-paciente. Pero en cuanto se divisa la isla, Scorsese nos deja claro que no se limitará a narrar una búsqueda, y nos sumerge en el principio de la pesadilla.
Si algo se puede decir de esta película es que
Martin Scorsese nos demuestra, una vez más, pero en esta ocasión no cabe duda alguna, que dejó ya de ser un maestro para convertirse en genio, un genio de la dirección cinematográfica más allá de cualquier género. Si bien es cierto que no suele escribir, sabe escoger bien las historias y los guionistas, al igual que sucede con el reparto, el montaje, la fotografía,… Todos los departamentos deben de aportar lo mejor. Ese es el s
ello Scorsese.
Opino que una obra así debe ser descubierta en las salas y no adelantar nada aquí. Advertiré, eso sí, que se trata de un cine de densa
belleza visual, lo cual puede llegar a cansar a determinados espectadores; que puede hacer pasar un mal rato debido a su temática, puesto que no deja de transcurrir en un psiquiátrico en el que encontramos todo tipo de desgracias; y que su esencia no es el espectáculo, por lo que recomiendo que no vayan a verla aquellos que lo esperan.