ImageNo estuvo presente, pero fue la auténtica protagonista de la noche. La polémica Amy Winehouse arrasó, literalmente, en la 50.ª gala de los premios «Grammy», que se celebró en el Staples Center de Los Ángeles, convirtiéndose en una de las pocas artistas femeninas que han conseguido el récord de cinco estatuillas en la misma convocatoria. Los otros dos grandes protagonistas de la noche fueron el rapero Kanye West, con cuatro galardones, y Bruce Springsteen, con tres. En el apartado latino, ganó «El tren de los momentos», de Alejandro Sanz. Con seis nominaciones para los «Grammy» 08, la controvertida Amy Winehouse parecía destinada a convertirse en la reina de la noche en el Staples Center de Los Ángeles, y eso a pesar de que no acudió a la gala.

 La semana pasada, la cantante hizo todo lo posible por abandonar la terapia de desintoxicación a la que se está sometiendo en Londres, pero la justicia estadounidense le prohibió viajar por una condena por posesión de drogas que pesaba sobre ella desde el pasado mes de octubre.

Aunque en el último momento la Embajada de Estados Unidos en Londres le otorgó el permiso necesario para viajar, Amy Winehouse prefirió realizar las actuaciones que tenía previstas vía satélite y recoger los premios del mismo modo. La cantante británica consiguió nada menos que cinco premios «Grammy»: por su tema «Rehab», los de grabación del año, canción del año y mejor interpretación pop femenina, además del galardón al mejor álbum pop por «Back to black», y el reconocimiento como mejor artista revelación del año.

Y lo agradeció con una actuación vía satélite en la que mezcló dos de sus temas más populares: «You know I'm no good» y la citada «Rehab».

Pudo haber arrasado y puesto el broche de oro a la velada con el galardón al mejor disco del año, pero el premio más importante fue a parar a manos del pianista Herbie Hancock, que no se lo podía creer, y su obra «River: The Joni letters».

El rapero estadounidense Kanye West, aunque se quedó corto en las expectativas generadas, se hizo con cuatro de los ocho premios a los que aspiraba, y ofreció a la audiencia del Staples Center de Los Ángeles dos soberanas interpretaciones.

Planificado como un gran homenaje a la mejor música de las últimas cinco décadas, en el 50.º aniversario de los «Grammy» no podía faltar un recuerdo a «The Beatles», y el grupo teatral Cirque du Soleil se encargó de plasmar sobre las tablas un número que imprimía movimiento a los acordes de «A day in the life», uno de sus temas más conocidos.

Ese número dio paso a la imponente presencia de Tina Turner, que interpretó «What's love Got to do with it» y «Better be good to me», antes de cantar «Proud Mary» en un dueto con Beyoncé.

Pero la primera actuación de la noche fue también una de las más comentadas de la ceremonia: el dueto virtual entre Alicia Keys y Frank Sinatra, que se compenetraron a la perfección para interpretar «Learnin' the blues».