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Amaia Montero cumple 50 años con el regreso de La Oreja de Van Gogh en plena gira

Sara Vázquez

Imagen: www.elespanol.com
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Amaia Montero llega a los 50 años con el regreso de La Oreja de Van Gogh como telón de fondo y con la gira Tantas cosas que contar, cuyas entradas se pusieron a la venta el 20 de octubre de 2025, tras un retraso de cuatro horas por la caída de la plataforma de venta, y que agotó 100.000 tickets en 60 minutos; el tour colgó el cartel de sold out en Bilbao, San Sebastián, Zaragoza, Pamplona, Valencia, Barcelona y Madrid.

La vuelta de la cantante al primer plano, y su conexión con Madrid, vuelve a poner sobre la mesa el peso que tuvo en una banda que marcó el pop español de finales de los 90 y comienzos de los 2000 junto a El Canto del Loco, con Dani Martín al frente. En La Oreja de Van Gogh, Montero fue una figura central hasta su salida el 19 de noviembre de 2007, un adiós que se convirtió en alto impacto para el grupo y para su público.

Un año después de abandonar la formación, el 18 de noviembre de 2008, publicó su primer disco en solitario, Amaia Montero (Sony Music, 2008), precedido un mes antes por el sencillo Quiero ser. En aquel momento, la banda ya había vendido más de seis millones de discos en todo el mundo y acumulaba temas como La Playa, Rosas, 20 de enero, Cuídate y Puedes contar conmigo.

El debut individual de la artista entró directamente al número 1 de la lista de ventas españolas, obtuvo el Disco de Oro en su primera semana y después llegó al doble Disco de Platino. Dentro de ese trabajo destacó 407, una canción vinculada a su padre, que falleció el 19 de febrero de 2009 tras una larga enfermedad; el título hacía referencia al número de la habitación de hospital en la que estuvo ingresado.

Montero explicó en el programa de RNE Asuntos Propios, en la edición del 14 de noviembre de 2008, que el cambio fue “la decisión más difícil de su vida”. También dijo que su primer álbum había nacido de la necesidad de expresarse a través de la música y de contar todo lo que llevaba dentro.

La propia cantante ha visto cómo la exposición pública alteró la manera en que se hablaba de ella cuando dejó de ser solo la voz de La Oreja de Van Gogh para tener nombre propio. Esa nueva atención, según se recoge en la información de este caso, se volvió más invasiva y terminó apartándola durante un tiempo del foco mediático, no de la música, sino de lo ajeno a ella.

Su hermana, la pintora Idoia Montero, recordó hace unos meses en una entrevista con Magas, cuando acompañaba a Amaia en Madrid para los primeros conciertos de su vuelta con la banda, que aquella etapa y el nacimiento de su hijo fueron hechos determinantes en su vida personal y profesional.

En 2018, después de dos años alejada de los conciertos, reapareció para promocionar Nacidos para creer (Sony Music Entertainment España). En octubre de ese mismo año admitió ante las cámaras de Europa Press TV que “desde que nació el disco todo fue polémica tras polémica” y que, sobre todo, no se estaba hablando del álbum: “Eso es lo que más me dolía”, afirmó. Más tarde, en 2019, insistió en Infobae en que fue una etapa “especialmente difícil” por todo lo que se dijo sobre ella.

La respuesta a su regreso con La Oreja de Van Gogh fue inmediata. Juan, seguidor del grupo desde niño y asistente a uno de los conciertos de la gira, lo describió como “la noticia más deseada a nivel musical de mi vida”, y añadió: “Despertó en mí la sensación de que algo nuevo y, a la vez, con reminiscencias del pasado podría volver a resurgir”.

Su imagen quedó también unida a Madrid en una fotografía de archivo tomada en el concierto de la banda en la capital el pasado 28 de mayo, además de otra instantánea del Movistar Arena en Madrid ese mismo día. En ese escenario, la artista volvió a aparecer asociada a una etapa que una parte del público sigue viviendo como un reencuentro con su propia memoria musical.

La trayectoria de Amaia Montero, desde su salida de La Oreja de Van Gogh hasta su vuelta pública con la banda, ha estado marcada por el éxito comercial, por el dolor personal y por un seguimiento mediático que en muchas ocasiones se centró más en su vida que en sus canciones. Ahora, al cumplir 50 años, su nombre vuelve a sonar ligado a un repertorio que para muchos sigue siendo la banda sonora de una generación entera.