Calva Louise llena la sala Mon de Madrid en una noche compartida con Sons Of Steel

Calva Louise comenzó noviembre con un concierto en la sala Mon de Madrid, donde actuó junto a Sons Of Steel como teloneros ante un lleno absoluto y con una gran cola ya una hora antes de la apertura, en una noche que sirvió para corroborar el interés que había despertado su regreso tras su paso por el festival veraniego Sun & Thunder y su reciente actuación en Valencia.
Los madrileños Sons Of Steel salieron con puntualidad y ofrecieron una actuación de poco más de una hora en la que aprovecharon cada minuto. Su propuesta destacó por la contundencia de las dos guitarras, aunque al principio de la noche el sonido no acompañó del todo, al menos desde el punto de la sala en el que se encontraba el cronista. Aun así, cumplieron con su papel de caldear el ambiente y, además, interpretaron en directo Toxin, un tema estrenado días antes.
Después llegó el turno de Calva Louise, formada por Jess Allanic, Alizon Taho y Ben Parker, que salió con la intención de arrollar desde el inicio. El grupo presentó una puesta en escena sencilla, pero cuidada, construida alrededor de varias pantallas con fragmentos de vídeo del universo conceptual ideado por la propia Jess y acompañada por la creatividad de Alizon, bajista y voz de apoyo, responsable incluso de diseñar soluciones como el soporte deslizante para el teclado de Jess.
Más allá de esos detalles, el concierto dejó la impresión de que la banda, sin estar en grandes recintos, puede firmar una cita histórica. La sensación de que se hizo corto fue precisamente una señal de que todo funcionó bien. La mezcla de metal, electrónica, punk y música latina volvió a mostrarse sorprendente en directo, todavía más con una formación de solo tres miembros, capaces de llenar el escenario con la pegada de la batería de Ben, la fuerza de Alizon al bajo y el carisma de Jess a la voz, la guitarra y los teclados.
Los tres arrancaron sin apenas pausa y fueron encadenando una docena de canciones, en su mayoría procedentes de su disco más reciente, Edge of the abyss. Además de agradecer al público que llenara la sala Mon para verlos, Jess comentó que después del concierto viviría un reencuentro con parte de su familia, que estaba presente en la sala. También ofrecieron un adelanto de su próximo corto, que verá la luz el mes que viene.
La crónica concluye que Calva Louise ha recorrido un largo camino en una década y que está logrando llenos en España. Para el autor, eso responde al trabajo constante, a la pasión por lo que hacen, a la humildad y cercanía que muestran y a un directo muy potente. Tras el concierto, la sensación fue la de haber asistido probablemente al mejor o al segundo mejor de los vistos este año, y se recomienda no perder la oportunidad de verles cuando vuelvan.
