Conciertos Madrid

Digitalism convierte Sala Wagon en Madrid en una noche de baile y nostalgia

Sara Vázquez

Imagen: crazyminds.es
Imagen: crazyminds.es

Digitalism actuó el pasado viernes en la Sala Wagon de Madrid dentro de una gira que coincidía con la reedición de su debut Idealism, ahora recuperado este año como Idealism Forever (Anniversary Edition), y ofreció un concierto en el que combinó temas de ese primer trabajo con canciones de su último disco, Optimism, publicado en mayo de 2026 por Magnetism Records.

El dúo alemán formado por Jens Moelle e İsmail Tüfekç salió al escenario con unos minutos de retraso y abrió la sesión con “Space Invaders”, incluida en Optimism. A partir de ahí, el repertorio fue creciendo hasta enlazar éxitos de su obra primitiva con piezas de su etapa más reciente, en un formato de directo en el que no hubo instrumentos convencionales, sino mesas de mezclas y sintetizadores.

La cita tuvo lugar en una de las pocas opciones de la zona norte de Madrid con una capacidad media, en el ático de la estación de Chamartín. A diez minutos del inicio la sala ofrecía una sensación de vacío, algo que quizá estuvo relacionado con que era viernes y víspera de un puente, aunque esa impresión cambió en parte cuando arrancó la actuación.

Digitalism, que debutó como grupo en 2004, ha mantenido desde entonces una trayectoria ligada a la electrónica y al formato de sesión en vivo. Su música ha sonado en videojuegos como FIFA 08 y Need for Speed: ProStreet, y también han hecho remixes para Daft Punk, Tiga, Klaxons, The White Stripes, Depeche Mode, Cut Copy y The Futureheads. Además, han sido remezclados por Erol Alkan, Soulwax y Boys Noize, entre otros nombres de referencia del género.

Durante la noche, el grupo fue alternando canciones del nuevo álbum con clásicos de su catálogo, entre ellos “City of love”, que dio paso a “Circles”, uno de los temas que los situó entre sus grandes canciones. También tuvieron ocasión de leer un manifiesto de amor hacia Madrid, algo que provocó una ovación tras cada frase, en una puesta en escena mínima y cuidada que encajó con el sonido y la voz de Jens.

Más adelante sonaron “Golden”, una versión expandida de “AOA” y, para cerrar, “Pogo”, una canción reconocible desde la primera nota. Con ese tramo final, la sala entró en un estado de locura colectiva y el público, formado por padres con niños y grupos de amigos que daban comienzo al fin de semana, acabó viviendo una especie de catarsis compartida.

La gira coincidía en el tiempo con el regreso de Idealism en formato aniversario, mientras que Optimism marca el disco más destacado del grupo después de sus años dorados, entre 2007 y 2012. En sus inicios, el sonido de Digitalism estaba más próximo al indie rock, aunque ya incorporaba tintes electrónicos que le daban un carácter más luminoso y expansivo. En este nuevo trabajo recuperan una base más house y ambient, con canciones cadenciosas y letras que hablan del desasosiego y de la situación coyuntural actual, con un mensaje orientado al optimismo y a mirar al futuro con otros ojos.

El concierto dejó la impresión de un setlist que conectó pasado y presente y que permitió comprobar que este último disco resulta muy disfrutable. Aunque se trate de música producida en parte y requiera un trabajo previo de estudio, la actuación confirmó que Digitalism sabe conectar con el público y convertir un viernes noche en una celebración de energía positiva.