Conciertos Madrid

Fito Páez reúne en el Teatro Real un recital íntimo con orquesta y sus grandes temas

Sara Vázquez

Imagen: proceso.hn
Imagen: proceso.hn

Fito Páez actuó este miércoles en Madrid con un concierto especial en el Teatro Real, titulado ‘Clásico’, en el que estuvo acompañado por una orquesta de cuerdas y repasó sus éxitos y canciones de grandes referentes latinoamericanos, dentro de un paréntesis de su gira internacional ‘Sale el sol’, que se retomará el 27 de septiembre en Paraguay.

El músico rosarino cerró la velada con ‘Mariposa tecknicolor’, cantada por el público de pie, y con ‘Yo vengo a ofrecer mi corazón’, interpretada a capela, después de exclam ar: «Exorcicé Madrid» casi al final de la actuación. Antes, había definido la cita madrileña como una forma de «cerrar un círculo energético».

La cita se prolongó durante casi dos horas y media en un recinto que, por su carácter majestuoso y pensado para la ópera, subrayó la dimensión elegante y emocional del artista argentino, además de la intensidad de sus canciones. En ese tiempo, interpretó una parte amplia de su repertorio, con temas como ’11 y 6′, ‘Al lado del camino’, ‘Llueve sobre mojado’, ‘Caravela de la nada’ o ‘Ciudad de pobres corazones’.

El público siguió con atención cada detalle del espectáculo, incluidos quienes estaban en asientos con poca visibilidad, hasta el punto de que algunos asistentes situados en el balcón de la segunda planta pasaron de estar de pie a agacharse bajo la barandilla para poder ver mejor lo que ocurría sobre el escenario.

Paez agradeció el calor de la audiencia, aunque durante la mayor parte de la función optó por comunicarse sobre todo mediante la música y el silencio. Tras cinco meses de gira por Argentina, Colombia y Uruguay para presentar su nuevo disco, ‘Shine’, también incluyó en Madrid tres piezas de ese álbum: el tema que le da título, ‘El honor de los lobos’ y ‘Las fuerzas armadas del amor’.

Uno de los instantes más señalados de la noche llegó con ‘Romance de la pena negra’, una composición dedicada a la obra homónima de Federico García Lorca, cuando acababan de cumplirse 90 años de su asesinato.

En su recorrido por autores latinoamericanos, comenzó por Argentina. «Argentina es una máquina complejísima, musicalmente hermosa, poéticamente hermosa, siempre hay que volver ahí y es mi refugio», dijo antes de cantar ‘Muchacha ojos de papel’, de su amigo Luis Alberto Spinetta. Después vinieron Charly García, con ‘Canción para mi muerte’ y ‘Desarma y sangra’, esta última vinculada a la dictadura militar argentina y destacada por Paez por su vigencia; el folklore, con Atahualpa Yupanqui y ‘El andar’, y Aníbal Troilo, con ‘La última curda’; Víctor Jara, al otro lado de los Andes, con ‘Te recuerdo Amanda’; Pablo Milanés, en Cuba, con ‘El breve espacio’; y Brasil, de la mano de Chico Buarque y ‘Construcción’.

El concierto terminó con el público coreando varias veces «Olé, olé, olé, olé, Fitooo, Fitooo» y con una larga ovación con todos los asistentes en pie para despedir al cantante argentino.