Conciertos Madrid

Karmento despide en Madrid el ciclo de ‘La Serrana’ con dos horas de recital

Sara Vázquez

Imagen: www.latribunadealbacete.es
Imagen: www.latribunadealbacete.es

Karmento puso fin en Madrid al ciclo de su álbum La Serrana con un concierto de dos horas en la sala Lula, en plena Gran Vía, ante un lleno total y con el público entrando tras una larga cola. La artista de Bogarra cerró así, «dónde mejor», según repitió durante el recital, la etapa de su disco de mayor éxito.

La actuación reunió a unos espectadores que siguieron con ovaciones y aclamaciones el final del espectáculo, cerca de la medianoche, después de un repertorio en el que la cantante enlazó varios temas de La Serrana con canciones de trabajos anteriores. El disco con el que ha recorrido España en un centenar de conciertos le valió el premio a la Mejor Grabación de Músicas del Mundo y Fusión en los galardones de Más Músicas 2025.

El concierto arrancó con El aguadero, la canción que abre el álbum y que Karmento bajó cantando por las escaleras desde el camerino, vestida con ropa llamativa y con transparencias, ante dos grandes pósters con su nombre colocados a ambos lados del escenario. A su lado estuvieron sus músicos habituales, Emilio Abengoza, Alvany Guédez, Rosi Herreros y Maribel de Lamo, a los que presentó como su familia, además de destacar su calidad profesional. Entre todos fueron también protagonistas de varios intercambios de humor con la intérprete.

Durante la noche sonaron La loca del pueblo, Me dio pelusa, Fangos y Hay que soltar, junto con otros temas de repertorios anteriores, todos ellos coreados por un público muy entregado desde el principio. Karmento, que lanzó repetidas palabras de elogio a su pueblo y a Albacete, volvió a insistir en el sentido de este cierre: «el reto de cerrar página con La Serrana», como dijo ante un público madrileño al que también habló de la etapa que vivió en la capital.

La artista recordó la «magnífica época de su vida en la capital española», adonde llegó con 18 años y en la que ha actuado en innumerables lugares. También subrayó que este concierto de Madrid era uno de los cuatro que ha ofrecido con este álbum en la ciudad. El lleno en Lula, una sala de gran prestigio por su programación, se completó con una llamativa fila de asistentes que aguardaron varios minutos para entrar.

En el plano musical, la bogarreña mostró una versatilidad que le permitió pasar de la copla a la sevillana, con Tatuaje, de Concha Piquer, y A bailar a bailar, de los Cantores de Híspalis, además de incorporar sobre la marcha toques de flamenco e incluso varias notas de rock progresivo. También bajó entre el público con el micrófono en la mano para cantar el estribillo de «loroló, loroló, loroló» y repartir besos a quienes se los pedían, en una actuación que ella misma dio por cierre de etapa antes de anunciar que ahora se tomará un tiempo para cuidarse y «construir nuevos universos».