Komodo García peleará por la final de Suena Madrid en el Movistar Arena

Komodo García actuará el 10 de septiembre en el Movistar Arena de Madrid como uno de los 12 grupos que han llegado a la fase decisiva de Suena Madrid, un concurso al que se presentaron 2.200 candidatos y del que la banda de Marratxí es el único representante balear en esta gran final.
Álvaro Vigara, cantante y teclista del grupo, explica que la clasificación les llegó por sorpresa: hace unos meses acudió en Madrid a un concierto de Piti y me voy, y allí una persona le felicitó por haber pasado a semifinales. Él pensó que debía de haber una confusión, porque nadie le había comunicado nada de forma oficial, pero poco después comprobó que era cierto y que él y sus compañeros, Bernat Amengual, Pablo Debaecker y Camilo Salom, tocarían en el Movistar Arena para intentar entrar en la final.
Vigara señala que en la banda hay «hay ganas» y que el plan es «vamos a pasarlo bien», con la intención de ganar, aunque asumiendo que, si no lo consiguen, no ocurrirá nada y que el mero hecho de actuar en ese recinto ya supone una victoria importante.
El músico añade que, además, la mayoría de los integrantes tendrá que trabajar al día siguiente del concierto en Palma, así que «si hubiera que celebrar algo no será ese día», comenta, mientras explica que él tendrá que coger un vuelo muy temprano para regresar y dar clases en un instituto. A su juicio, casi todos sus compañeros se encuentran en una situación parecida: son músicos por la noche y profesionales responsables durante el día.
Sobre este tipo de certámenes, Vigara afirma que en verano todo se ralentiza un poco, por lo que presentarse a concursos resulta una opción atractiva. Aun así, recuerda que muchas veces la votación depende del público y de factores ajenos a lo puramente musical, mientras que en Suena Madrid el fallo corre a cargo de un jurado profesional, algo que les tiene «muy contentos».
La semifinal la plantearon como una propuesta arriesgada, aunque muy fiel a su estilo. Antes de salir al escenario, la banda valoró cuál era la mejor manera de mostrar su mejor versión y, al mismo tiempo, disfrutar de la experiencia. «Al final es condensar una ilusión de meses y meses en solo 20 minutos de actuación». Por eso optaron por mantenerse fieles a sí mismos y «metimos una introducción instrumental de cuatro minutos cuando solo teníamos veinte». La apuesta funcionó, según Vigara, porque «el público, que no nos conocía, y no se sabían las canciones, estaba muy metido en el show».
El resultado, añade, fue «un concierto perfecto en 20 minutos en el que estaba todo controlado, incluso lo que yo [Vigara] tenía que decir para no pasarnos ni un segundo». A ello se sumó un detalle que ellos mismos consideran parte de la historia: Piti y me voy les prestó todo menos la ropa y los pedales. «Tocamos con su guitarra, su teclado, la batería, su bajo... la gente flipaba. Yo estuve configurando el teclado horas antes para tener los sonidos Komodo». Ahora, ambas formaciones mantienen una relación de amistad musical y, de hecho, tienen una colaboración que aparecerá en el futuro primer álbum de Komodo García.
Con la final ya cercana, la banda mantiene la misma actitud. «Sabíamos que queríamos ir a pasarlo bien siendo quienes somos», recuerda Vigara, y ahora «vamos a ir a disfrutar después de destrozarnos la cabeza con un setlist bien hecho. Las probabilidades son más bien pequeñitas, y queremos ser más egoístas, disfrutar del momento y pasarlo bien».
Mirando más allá de Suena Madrid, el grupo asegura que tiene «los pies muy en la tierra» y que busca una carrera sólida. Si esta experiencia les ayuda, la consideran bienvenida, pero no quieren que todo dependa de la suerte. «Hemos encontrado nuestro camino, tenemos las cosas claras y la misma ambición de siempre. Estamos en un punto plácido, pero con la sensación de que ahora empieza la historia». Para quienes quieran seguirles la pista, la siguiente cita es el 13 de noviembre en Es Gremi Sounds.
