Conciertos Madrid

Morat estrena su residencia en el Movistar Arena con un repaso a toda su trayectoria

Sara Vázquez

Imagen: as.com
Imagen: as.com

Morat abrió este martes 27 de octubre en el Movistar Arena de Madrid su residencia de cuatro conciertos con una actuación de más de dos horas en la que combinó sus mayores éxitos con las canciones de Ya es Mañana, su último álbum. El grupo colombiano, que agotó las entradas meses antes, firmó una noche marcada por miles de voces al unísono y por varios guiños a una ciudad clave en su recorrido.

El regreso del cuarteto a la capital llegó dos años y cuatro meses después de su anterior cita en el estadio Metropolitano, y el reencuentro con el público madrileño fue inmediato desde los primeros compases de Llamada Perdida. A partir de ahí, la banda mantuvo la intensidad durante todo el espectáculo, que alternó momentos de celebración colectiva con otros de mayor recogimiento.

Los cuatro miembros de Morat recorrieron diferentes etapas de su discografía con canciones ya muy asentadas en su repertorio, como Cuando nadie ve y Cómo te atreves, además de temas más íntimos como Antes de los 30. El concierto fue avanzando entre pasajes de euforia y otros en los que la música pedía bajar el ritmo y escuchar con más atención.

Aunque el grupo nació en Bogotá, Madrid tuvo un papel importante en el inicio de su carrera y esa relación estuvo muy presente desde el arranque. Juan Pablo Isaza aprovechó los primeros minutos para recordar cómo fueron aquellos comienzos, cuando eran unos jóvenes que trataban de abrirse paso en la música.

“Nuestra carrera realmente empezó aquí. Nosotros nos vinimos a vivir a Madrid cuando teníamos diecisiete y empezamos a tocar en bares, a darnos a conocer, a dar conciertos para la radio… Fueron pasando cosas, pero nuestra vida como banda empezó aquí“, explicó el artista.

Uno de los instantes más divertidos de la noche llegó con MTV, una de las canciones de su último disco. Para interpretarla, el grupo recuperó la idea de aquellos primeros videoclips que grababan con recursos mucho más modestos y con otra persona encargada de la cámara. Desde el escenario secundario, colocado en mitad de la pista, eligieron a Alejandro, un seguidor de Leganés, para que subiera con ellos y grabara la canción.

La participación del público tampoco se quedó ahí. Morat dejó en manos de sus seguidores la elección de una de las piezas del repertorio mediante un sistema de votación integrado en las pulseras LED que se repartieron durante el espectáculo. Las candidatas eran Di que no te vas y Cuánto me duele, del primer álbum, y En Coma. La opción más votada fue Cuánto me duele, y el Movistar Arena volvió a llenarse de voces que conocían la letra completa.