Ona Mafalda enciende Clamores con un directo de rock alternativo en Madrid

Ona Mafalda actuó el pasado jueves 22 de octubre en la sala Clamores de Madrid y convirtió la noche en un concierto de rock alternativo con una sucesión de descargas eléctricas, fuerza escénica y un repertorio centrado en su álbum Reset, con La Bien Querida como invitada especial.
La artista hizo de su directo un despliegue de riffs, actitud y emoción, con una conexión muy intensa con el público y una interpretación en la que cada canción fue llevada al límite para ganar todavía más potencia sobre el escenario. Su presencia, siempre con la sonrisa que la acompaña, dio forma a un recital en el que guitarras, pulsión rítmica y energía desbordante marcaron el desarrollo de la noche.
El repertorio giró alrededor de Reset, su último trabajo de estudio, un disco que sigue recibiendo buenas críticas y que en vivo gana contundencia. En esas canciones, Ona Mafalda mostró una propuesta orientada a explorar nuevas texturas, endurecer su sonido y acercarlo a un espacio más personal, algo que en directo se traduce en una mayor expansión de los temas y en un refuerzo de su parte instrumental.
Junto a ese bloque principal, la cantante también recuperó temas que han acompañado su trayectoria, como Rotos, Que se acabe y Así lo hago yo, en una noche en la que pasado y presente convivieron sobre el escenario. A esos cortes se sumaron Rolling, Harta, Pink lies, 80 cerillas y una versión de Ya no soy esa, de Mari Trini, dentro de una actuación en la que cada pieza fue aportando una nueva capa al conjunto.
Uno de los momentos más destacados llegó con la aparición de La Bien Querida, que subió al escenario para interpretar Quiero, canción que ambas presentaron este año. Su encuentro en Clamores fue una de las imágenes más llamativas de una velada marcada por la electricidad y por el empuje del rock, con dos sensibilidades artísticas encontrándose frente al público.
La respuesta de los asistentes confirmó que la relación entre Ona Mafalda y su audiencia va más allá de la calidad de sus canciones. Esa complicidad se ha ido construyendo concierto a concierto, con honestidad, entrega y una presencia escénica que sostuvo toda la actuación. La propia artista se movió constantemente, agitó las manos, tomó la guitarra y sostuvo el ritmo del concierto con una energía que no aflojó en ningún momento.
El paso por Madrid no fue un hecho aislado dentro de su recorrido reciente. Antes había arrasado en festivales como Sonorama Ribera y Gigante, en Guadalajara, y en Clamores volvió a dejar claro que el directo es uno de los principales argumentos de su proyecto. Cada actuación añade una pieza más a una trayectoria que avanza con personalidad propia, sin atajos, con talento, trabajo, riesgo y piel.
Antes de despedirse, Ona Mafalda agradeció el apoyo de sus fans y la presencia de sus familiares. Además, presentó Todo va a estar bien, una nueva canción que verá la luz en unos días y que dejó muy buenas sensaciones en la sala, como anticipo de lo que está por venir en su próximo movimiento artístico.
En la sala Clamores de Madrid, la cantante firmó un concierto contundente, encendido y lleno de descargas capaces de electrizar al público, con el rock alternativo como lenguaje común y la sala convertida en un espacio de liberación.
