Conciertos Madrid

Pacifica actúa en Madrid ante un público muy joven y cierra en menos de tres cuartos de hora

Sara Vázquez

Imagen: www.rockzonemag.com
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Pacifica ofreció en Madrid un concierto breve, con un repertorio muy corto y sin merchandising, en una noche en la que el autor de la crónica intentó antes saludar a las dos componentes, Martina Nintzel e Inés Adam, pero la tour mánager le comunicó primero que saldrían después de la prueba de sonido y luego que no podían hacerlo porque llevaban ocho conciertos, aunque comprobó que no habían sido seguidos.

Antes de entrar, el cronista esperaba en la cola junto a otras dos personas, una de ellas para una entrevista de un minuto. Dentro, junto a su acompañante, Nat Simons, se encontró con un público formado por muchas quinceañeras y quinceañeros, además de varias personas de edad avanzada. Según relata, el concierto empezó con las canciones de Pacifica sonando en directo sin el añadido que, a su juicio, tienen en disco, y la primera parte del repertorio fue pasando hasta llegar a ‘Sóltame!’, que considera lo mejor de la actuación y de los dos discos del grupo.

También señala que el batería y las dos integrantes sostenían un sonido mínimo, mientras observaba a un chico que saltaba en la sala y pensaba que no aguantaría ni cinco segundos en un pogo de los Sex Pistols con John Lydon o Frank Carter. En ese tramo, las dos músicas fueron soltando palabras malsonantes que, en opinión del cronista, solo podían impactar en un público juvenil, y la banda interpretó una versión de Carolina Durante. Añade que todas las poses parecían ensayadas muchas veces delante del espejo.

En una de las canciones, le advirtieron de que el estribillo copiaba uno de un tema eurodance de los noventa. Tras oírlo, concluyó que era cierto y identificó la canción como ‘Indie Boyze’, supuestamente plagiada de ‘Bailando’. Después llegó una versión de Shakira. Más tarde apareció como invitada una artista indie a la que cita como Maite Quiero, que para él mostró más carisma que el grupo, aunque no lo veía complicado. También tocaron un tema de una serie anime y, en un momento del concierto, la bajista Martina se quitó la camiseta y se quedó en sujetador.

No habían transcurrido ni tres cuartos de hora cuando se despidieron del escenario. En los bises interpretaron ‘With or Without you’ y ‘Anita’, y subieron al escenario a unas chicas en una puesta en escena que el autor califica de impostada y poco ‘me too’. Dado que el repertorio era muy corto y solo había sonado un tema inédito, repitieron una canción. No hubo material a la venta.

La crónica compara después lo visto con el concierto de Queen en Budapest del ‘Magic Tour’, que el autor había visto el día anterior en cines. Frente a Freddie Mercury, al que recuerda con hambre de escenario y consciente de que ya había intuido su enfermedad, contrapone a Pacifica, a quienes reprocha una actitud de mínima exigencia. Cierra la pieza calificando la actuación como una de las peores que ha visto en su vida y afirmando que solo Pretty Boy Floyd superan esa pantomima.

En el texto también aparece una reflexión final del periodista, ya de vuelta a casa, en la que dice que la plataforma de un micrófono estaría mejor para señalar genocidios, como el de Palestina, o para meterse con cabrones como Milei, que para mostrarse insultantemente altivas. Añade que Borges incluiría ese comportamiento en Historia de la infamia si el argentino siguiera vivo y escribiera sobre pop o rock bajo ese título.

Pacifica se presentaron en Madrid tras una cola previa en la que el cronista intentó entrevistarlas y acabó entrando con la expectativa de ver a las componentes de la banda, en una velada marcada por un público muy joven, una duración inferior a los tres cuartos de hora y un repertorio en el que solo un tema fue inédito.