Conciertos Madrid

Repion llena La Riviera en una noche especial con invitados y cuerdas

Sara Vázquez

Imagen: crazyminds.es
Imagen: crazyminds.es

Repion celebró el pasado viernes en La Riviera de Madrid un concierto muy especial ante 2.500 personas, una cita que acabó convertida en una noche de justicia para Marina y Teresa Iñesta después de años de canciones, carretera y trabajo. La banda, que llenó por fin un recinto mítico de la capital, firmó un directo electrizante y emotivo en el que también participaron Miren Iza, de Tulsa, y un cuarteto de cuerda.

El arranque de la velada llegó con “Uñas de amarillo”, una canción que abrió el repertorio con equilibrio entre melodía y energía. Repion se presentó en formato cuarteto, con Iris Banegas al bajo y Erin Memento a la guitarra junto a las dos hermanas, una formación que dio más empaque a unas canciones que ya funcionan también como trío. Marina reconoció tras la segunda canción: «Estamos flipando mucho».

Después de “En todo momento”, apareció “Pronto”, del álbum homónimo, aunque la interpretación se vio interrumpida cuando a Teresa se le desajustó el pedal de la batería. El problema se resolvió enseguida y el tema se retomó con el público ya cantando al unísono. A partir de ahí, el concierto avanzó sin sobresaltos y con la sensación de que banda y público estaban disfrutando de una noche muy celebrada.

Sobre el escenario, Repion mostró el nivel de sus tres músicas: Teresa en la batería, Marina con la guitarra y la voz, e Iris al bajo. La actuación confirmó la conexión del grupo con su público, en un concierto que no necesitó más recursos que cuatro instrumentos y una voz para sostenerse con fuerza. La secuencia siguió con “Columnas”, una de las mejores canciones de 201, el álbum que publicaron el año pasado, y con “X”, donde la banda exhibió su contundencia y una energía muy celebrada en La Riviera.

En la parte central del recital sonó “El sueño dura una semana” y después llegó una novedad: el estreno de “Por qué no vuelves”, una canción compuesta recientemente que se integró con naturalidad en el repertorio y fue bien recibida por el público. Antes del concierto, las propias hermanas Iñesta habían adelantado que esta fecha no sería una más dentro de la gira y que prepararían algo especial. Una de esas sorpresas fue la única invitada de la noche, Miren Iza, de Tulsa, que subió al escenario para cantar con ellas “Vienen de pasárselo bien”, tema que ya habían grabado en el EP Entre todas lo arreglamos (Vol. II).

La otra gran novedad fue la presencia de un cuarteto de cuerdas en un tramo del show, siguiendo la idea del EP Directo en Casa Grito, en el que Repion reinterpretó algunas canciones de 201 con arreglos de cuerda. Ese bloque comenzó con “Mostruos de río”, tocada con toda la banda, en una combinación de rock más “garagero” y sinfonía. Después, Marina y Teresa se quedaron solas con el cuarteto y abordaron “La bahía”, que presentaron como una oda a Santander, su tierra. Teresa dejó la batería para colgarse la guitarra acústica y Marina pasó al teclado.

En “Me sabe a poco”, ambas se sentaron junto a la batería, como suelen hacer en sus conciertos, y tocaron con guitarra y micrófono en un momento de gran delicadeza. La última pieza de ese bloque con cuerdas fue “Vienen de pasárselo bien”, tras la que se despidieron Miren Iza y el cuarteto.

Ya sin invitados, Iris y Erin regresaron al escenario para afrontar el tramo final. Antes de la siguiente canción, Marina y Teresa recordaron la acampada de Sol y pidieron un aplauso para quienes están poniendo el cuerpo para defender derechos que son de todos. Teresa también respondió a las críticas que reciben cuando hablan de política y dijo: «Si a alguien no le gusta lo que hacemos, que no nos siga, pero todo en la vida es política».

Ese tramo continuó con “Cerrar los ojos”, una canción que aborda los horrores que muchas veces se ven por televisión y que se convirtió en uno de los momentos más íntimos y desgarrados de la noche. Después de “El día no me da”, las músicas abandonaron el escenario para volver y afrontar el único bis del concierto. “Otro día será”, “Brillante” y “Barrio Somavilla” desataron la locura en el cierre, en el que recordaron a sus padres «porque han crecido en un hogar donde se apreciaba el arte y la música» antes de la última canción.

El final llegó con Marina bajando a cantar «Era perfecto cuando estábamos allí…» junto a su público, en una despedida que selló un concierto inolvidable para la banda y para quienes lo vivieron. Después de tantos años siguiéndolas, Repion consiguió por fin conquistar una sala de estas dimensiones en Madrid, rodeadas de su gente, de los seguidores de siempre y también de nuevos asistentes de todas las edades.