Conciertos Madrid

Simple Plan llena Vistalegre en Madrid con un concierto cargado de nostalgia y confeti

Sara Vázquez

Imagen: crazyminds.es
Imagen: crazyminds.es

Simple Plan actuó el 27 de octubre en el Palacio de Vistalegre de Madrid con todas las entradas vendidas desde hace meses y ofreció un concierto que repitió la fórmula de nostalgia, energía y participación del público que acompaña a la banda canadiense desde hace 25 años sobre los escenarios.

El grupo de Montreal, formado por Pierre Bouvier, voz; Chuck Comeau, batería; Sébastien Lefebvre, guitarra; y Jeff Stinco, guitarra, reunió a miles de personas en el recinto, muchas de ellas con camisetas de la banda, zapatillas Vans de lona desgastada y pulseras de tachuelas. La edad media de los asistentes se situaba más cerca de los 40 que de los 30 años, en una cita pensada para volver a sentirse adolescentes durante unas horas.

La noche comenzó con Neck Deep como banda invitada. Los británicos abrieron el concierto cuando el recinto ya registraba una entrada notable, con un repertorio de pop-punk rápido y contundente que animó la atmósfera desde el primer tema. “In Bloom” y “December” provocaron los primeros mosh pits en la pista y dejaron Vistalegre preparado para el plato principal. La respuesta del público al final de su actuación confirmó el buen recibimiento de unos teloneros que ya habían estado en otra cita del cronista en 2024, en la despedida de Sum 41.

Simple Plan salió a las 21:20h, con puntualidad británica, después de que se apagaran las luces y sonara la sintonía de Star Wars, el recurso habitual con el que la banda entra en escena. Con los primeros compases de “I’d Do Anything” cayó sobre la pista una lluvia masiva de confeti, a la que siguieron “Jump” y “Jet Lag”, esta última acompañada por corazones en el aire antes de que Pierre se dirigiera al público con un elogio explícito: «¿Cómo está España? De verdad, sois una de las crowds más ruidosas de toda la gira».

El repertorio combinó temas de sus primeros discos con sencillos más recientes. Pierre preguntó por los seguidores veteranos que habían acudido a escuchar canciones antiguas como “Addicted” o “Loser of the Year”, y más tarde quiso saber cuántos repetían y cuántos los veían por primera vez. Ante la respuesta de la sala, el vocalista remató: «Da igual de dónde vengas o cuántas veces nos hayas visto, a quién quieras… si es la primera vez que estás aquí, ¡bienvenidos a la familia de Simple Plan!.»

El grupo jugó también con sus orígenes canadienses y recordó que proceden de «la parte francesa de Montréal». A partir de ahí, españolizaron sus nombres durante la velada: Jeff pasó a ser Juan Francisco, Chuck se convirtió en Carlos Andrés, Sébastien mantuvo su nombre con Sebastián y Pierre se rebautizó como Pedro. El público adoptó el chiste y pasó el resto de la noche coreando un «¡PE-DRO! ¡PE-DRO!» constante.

La parte central del concierto siguió con “Astronaut” y “Summer Paradise”, esta última con balones gigantes cruzando la pista mientras la banda preguntaba quién quería irse a la playa. Después llegó uno de los momentos más íntimos de la noche con “Untitled (How Could This Happen to Me?)”, interpretada con el piano colocado al fondo de la pista, junto a la mesa de sonido. Poco después sonó “Million Pictures of You”, momento en el que Pierre subió por las gradas y cantó entre los fans y sus móviles.

El tramo más desenfadado llegó con “What’s New, Scooby-Doo?”, en la que subieron al escenario alrededor de 50 personas disfrazadas del personaje, entre ellas una Velma Dinkley. Tras esa escena, la banda enlazó un medley con “All Star” de Smash Mouth, “Sk8er Boi” de Avril Lavigne y “Mr. Brightside” de The Killers, con todo el recinto bailando. Después del breve descanso habitual, el público reclamó un bis con el ya clásico «¡PE-DRO! ¡PE-DRO!».

En la recta final, la banda volvió con “I’m Just a Kid” y Chuck Comeau apareció con la camiseta de la Selección Española y el parche de Campeones del Mundo. De fondo sonó el «Lo-lo-lo-lo» futbolero mezclado con acordes de los White Stripes, mientras el batería animaba a la pista al grito de «¡vamos cabrones, suban a las chicas!», y varias seguidoras acabaron a hombros entre la multitud. Poco después, Pierre le lanzó un «pareces un cantante…», a lo que siguió el intercambio de papeles: Pierre se sentó a la batería, Sébastien tomó el micrófono principal y Chuck se lanzó al público para hacer crowdsurfing sin su traje de protección.

El cierre fue “Perfect”, primero con Pierre a la guitarra acústica bajo una luz individual y miles de voces acompañándolo, y después con la entrada del resto del grupo para dar a la canción un tono más rockero. A lo largo de la actuación hubo un sonido bueno, aunque en algunos momentos algo distorsionado cerca de los altavoces, y en varias canciones el propio Pierre apartó el micrófono para que cantara el público. Entre confeti, la banda se despidió dejando claro que la nostalgia de los dosmiles sigue muy viva.

Simple Plan ha visitado España en los últimos cuatro años, y durante el concierto Pierre dejó caer que volverán el próximo verano, dentro de una gira por Europa. No concretó la cita, aunque insinuó que podría ser en Mad Cool o en Resurrection.