Los Rolling Stones reconquistan Madrid
A la tercera, "She's so cold", se quitó la chaqueta y siguió correteando por el escenario -no dejó de hacerlo en toda la noche-. Keith Richards se encendió un cigarrillo.
"Vamos a pasarlo bien", prosiguió Jagger en español antes de que la banda acometiera "Monkey man". Parecía una orden y el público no dudó en acatarla.
Con otro clásico de los sesenta, "You can't always get what your want", los Stones terminan de meterse al público en el bolsillo.
Todos corean el estribillo. Para entonces ya estaban sobre el escenario una sección de viento y una exuberante vocalista.
"Sois un público estupendo", exclamó Jagger, mientras los espectadores coreaban cánticos de estadio. La banda hizo una incursión en el blues con una homenaje a Ray Charles, "The night time is the right time", una de las sorpresas del espectáculo.
"Tumbling dice", uno de los temas más rotundos de "Exile on Main St", llevó al concierto a uno de sus momentos culminantes. Jagger piropea en español a su vocalista -"Qué vestido tan bonito, ¿te lo has comprado en el Rastro?", le dice- y cuando acaba el número desaparece.
Al frente del escenario queda entonces Keith Richards. El público lo aclama y él sonríe de forma extraña. O le han quedado secuelas de la caída que sufrió desde un cocotero o es que ha vuelto a las andadas. El guitarrista acierta a decir "hola, señores y señoritas" y luego empieza a cantar con el acompañamiento de la guitarra de Ron Wood.
Consigue interpretar "Silver" y "Happy" con su voz de gato antes de que Jagger vuelva a tomar el mando con "Miss you", la afortunada aproximación de los Stones al funk.
El escenario se desplaza entre el público sobre el terreno de juego para regocijo de los espectadores más jóvenes. Charlie Watts, el decano del grupo -64 años- sigue tocando la batería con una autoridad increíble.
La banda deja "Brown sugar" para el bis. Después de dos horas de actuación, Jagger recorre el campo corriendo por una pasarela. Tras la traca final, con fuegos artificiales incluidos, el grupo saludo y el vocalista se queda solo botando en el escenario. Cumplirá 62 el próximo mes.
