Liquits reedita en vinilo Jardín, el disco que grabó dos veces por consejo de Santaolalla

Liquits ha recuperado su segundo álbum, Jardín, con una nueva edición en vinilo, al mismo tiempo que celebra que “Desde Que”, uno de sus temas más emblemáticos, ha sumado cuatro Discos de Platino y uno de Oro. El disco, publicado originalmente en 2004, fue decisivo para consolidar a la banda en el rock mexicano y también para proyectarla fuera de su época.
Ro Velázquez, Edi Kistler y Teo de María y Campos repasaron el significado de aquel trabajo, las historias de su grabación y la forma en que ha seguido unido al repertorio del grupo. Para Liquits, Jardín nunca quedó atrás del todo, porque sus canciones han continuado presentes en los conciertos y siguen siendo, según explican, el lugar donde todavía se sienten “en casa”.
La banda recuerda que, cuando estaba componiendo Jardín, la radio estaba dominada por el grunge, el rock pesado y las letras de tono contestatario. Ellos, sin embargo, caminaban por otro lado: “Nosotros traíamos nuestro propio rollo, nosotros hablábamos de un jardín y de flores mágicas”, señalan. Esa decisión de no perseguir lo que sonaba entonces acabó ayudando a que su propuesta pudiera trascender y construir un universo propio, lúdico y surrealista que ha ido pasando de una generación a otra.
Esa misma singularidad explica que el álbum regrese más de 20 años después en vinilo sin verse ajeno al presente. La banda insiste en que su camino siempre ha sido distinto al de quienes copian los géneros de moda: “No seguir tendencias, a haber siempre sido una banda que no está tratando de copiar géneros que están sonando en la radio o en las plataformas, sino pues tener nuestro propio camino y nuestra propia búsqueda artística”.
Liquits llegaba a Jardín después de Karaoke, su primer disco, que recuerdan como un trabajo surrealista, aventurado y arriesgado. Tras ese debut, no tenían claro hacia dónde debía ir la siguiente etapa. “La banda estaba como en un limbo sin tener muy claro el rumbo a dónde íbamos a dar el siguiente paso”, explican.
Con esa incertidumbre, el grupo viajó por su cuenta a Estados Unidos para grabar algunas canciones con Andrew Weiss, productor de su primer álbum. Más tarde, ya en México, enseñaron ese material a Meme del Real, tecladista de Café Tacvba. Al principio la colaboración iba a limitarse a un par de canciones, pero aquella propuesta terminó desencadenando decisiones que cambiaron por completo el proyecto.
Para entonces, Gustavo Santaolalla ya tenía relación con Universal y consideró que aquel sonido podía llevar a Liquits más lejos. La discográfica quería firmar, pero él impuso una condición: volver a grabar el álbum. “Gustavo de la mano de Universal dice: ‘Hay que firmar este disco’, pero quiero que lo hagan todo con Meme y nosotros: ‘No, pues es que ya está hecho, ¿no? Lo hicimos en Estados Unidos, ya lo tenemos’”, recuerdan. Santaolalla insistió: “No, de verdad, de verdad es que hagan el experimento”.
La banda aceptó y repitió por completo el trabajo. “Entonces hicimos otra vez el disco, es el único que hemos hecho dos veces. La segunda vuelta fue la que la que salió a la luz, que es es este disco Jardín”. A partir de ahí nació el álbum que llevó a Liquits a nuevos escenarios, abrió su camino internacional y consolidó el sonido que ha marcado buena parte de su trayectoria; hoy esas canciones forman casi siempre parte de sus conciertos.
La primera grabación nunca llegó al público. Aunque pudiera parecer que repetir un disco entero era simplemente volver a hacer lo mismo, para la banda fue una experiencia muy distinta: “Las mismas canciones con dos productores distintos y hay una diferencia enorme”. Lo vivieron casi como un experimento sobre producción musical, porque la composición podía mantenerse, pero cambiar de productor alteraba los sonidos, los ritmos, el género y la forma en que las canciones respiraban.
Hay, además, una puerta pequeña hacia aquella versión que no vio la luz. En su nuevo álbum, Déjà Vu, Liquits incluyó “Since That Day”, una reinterpretación de “Desde que”, la canción que apareció en Jardín bajo la producción de Meme, mientras que la versión de Déjà Vu está trabajada por Andrew Wise. La diferencia no se limita al idioma: según la banda, la producción, los sonidos, el ritmo y hasta el género toman rumbos distintos.
“En unos 20 años seguramente sacaremos esa versión del otro Jardín”.
La historia de “Desde Que” también tiene su propio recorrido, no solo por el reconocimiento que ha recibido estos días, sino porque refleja el proceso de transformación de Jardín durante su creación. La canción iba a permanecer en inglés, pero mientras trabajaban con Meme, el productor les propuso hacerla en español para acercarla al público latinoamericano.
El cambio no fue sencillo. “Liquits tiene canciones en japonés inventado, en inglés inventado…el idioma para nosotros solo es un vehículo pero al final la voz es el otro instrumento musical. Entonces, no teníamos eso en el radar, cuando Meme nos pide intentarlo.” La banda estaba tan acostumbrada a la versión original que, al tratar de traducirla, el resultado no terminaba de sonar natural.
Entonces entró Joselo Rangel, guitarrista de Café Tacvba, a quien Liquits considera un gran letrista. Su ayuda hizo que la canción dejara de ser una simple traducción literal y adquiriera una identidad propia en español. “Al final este reconocimiento también es de Joselo. Es de los cuatro y evidentemente de todo el equipo de trabajo de la banda de tantos años. Entonces pues nada, le mandamos también un saludo al Joselo que imprimió su toque en este tema que pues trascendió y que sigue vigente”.
Más de 20 años después, “Desde Que” sigue llegando a nuevos públicos. La banda cuenta que ha sonado en bodas y propuestas de matrimonio, algo que refuerza la idea de que el regreso de Jardín no es solo nostalgia: sus canciones siguen ocurriendo en el presente.
El vinilo llega además en una nueva etapa para Liquits. Tras una pausa de seis años, el grupo regresó a los escenarios en 2025 y empezó a presentar música nueva con Déjà Vu, un disco producido por la propia banda.
Después de más de 30 años de trayectoria y seis años separados, podría pensarse que lo que mantiene unido al grupo es solo la música, pero ellos responden de una forma más sencilla: la amistad. Durante ese tiempo cada integrante exploró otros sonidos y proyectos, aunque nunca dejaron de colaborar del todo; uno producía canciones para otro, alguien participaba en otro proyecto y el contacto se mantenía.
“Lo que realmente nos ha unido es la amistad. Somos un jardín, fíjate, y pues para tener un jardín bonito hay que regarlo”
La agrupación actuará próximamente el 25 de octubre en La Maraka.
