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Sam Smith publica 'Hazel Eyes', un álbum de amor correspondido y nueva etapa

Esteban Alonso

Imagen: www.cadena100.es
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Sam Smith ha sacado este 21 de agosto 'Hazel Eyes', su quinto álbum de estudio, un trabajo con el que abre una etapa personal y artística distinta y que llega tras 'Gloria' (2023). En este disco, el artista británico deja a un lado buena parte de las canciones marcadas por el desamor y se centra en el amor correspondido, la seguridad emocional y el crecimiento personal.

El título del álbum no es casual. 'Hazel Eyes' alude a los ojos color avellana de Christian Cowan, pareja y prometido de Smith, y funciona como una especie de carta de amor dirigida a la persona con la que comparte su vida. Ese giro resulta especialmente relevante en la trayectoria del cantante, cuya discografía ha estado durante años asociada a rupturas y relaciones que no salieron adelante.

Uno de los cambios más visibles está en el enfoque de las letras. En vez de limitarse a hablar de pérdida o desamor, Smith se adentra ahora en la felicidad de tener una relación estable y en la sensación de sentirse acompañado.

El disco ha sido desarrollado junto a su colaborador habitual Simon Aldred y, además, supone un avance en el proceso creativo de Smith, que por primera vez ha asumido tareas de coproducción. Esa implicación más directa responde a su intención de tomar el control de su propuesta y de alejarse de las presiones externas de la industria. Dentro del repertorio figura 'Everlasting Love', una canción especialmente importante en el conjunto del álbum, que Smith empezó a escribir antes de conocer a Cowan y terminó cuando la relación ya había avanzado, convirtiéndose en un reflejo de esa evolución sentimental.

'Hazel Eyes' reúne 12 canciones y entre ellas destacan dos colaboraciones: 'Moondance', junto a Feist, y 'Oh Mother', con The TwoCity Chorus. El álbum incorpora también 'My Guy', 'To Be Free' y 'Love Is A Stillness', temas que habían servido como adelanto de esta nueva etapa.

En lo musical, el trabajo recupera una vertiente más cercana al soul, al pop de corte adulto y a la tradición de cantante y compositor que acompañó a Smith en sus primeros años. Después de la propuesta más provocadora de 'Gloria', este nuevo disco apuesta por una producción más cálida y por canciones centradas en la interpretación vocal y en relatos personales.

Aun así, la intención no es volver exactamente al punto de partida. Smith ha aprovechado todo lo aprendido a lo largo de su carrera para construir un sonido más propio, con guiños retro y una producción que deja espacio a la vulnerabilidad. El objetivo pasa por dar prioridad a la emoción y a la narración por encima de la búsqueda de un gran éxito comercial.

El lanzamiento llega en un momento clave para el artista, que tiene 34 años y ha explicado que esta etapa está marcada por una mayor libertad creativa y por la posibilidad de mostrarse tal y como es, después de años de presión por la fama y por las expectativas que acompañaron su trayectoria.

Con 'Hazel Eyes', Smith convierte esa etapa de estabilidad, amor y autoconocimiento en música. El álbum deja atrás parte del desamor que definió sus primeros trabajos y pone el foco, esta vez, en la posibilidad de encontrar y vivir el amor correspondido.